A las 20.00h salida de casa hacia Sevilla, estación de Santa Justa. Llegada a Madrid a las 00.20h y de Atocha voy para Barajas a encontrarme con Peli y Mª José. Nos encontramos a las 2 de la mañana allí en el aeropuerto, qué alegrón por fin de estar las 3 juntas. Nos buscamos un rincón para tumbarnos un rato en el suelo, al menos descansar las piernas y la espalda. Me encanta conocer a Mª José y sobre todo su entusiasmo y nerviosismo multiplicado al cuadrado ya que era la primera vez que montaba en avión, la tía qué valor su primera vez hacerlo en un viaje que dura tropecientas mil horas!!!!!!. Sobre las 05.00 recogemos los billetes y facturamos las maletas. Tras cafelito con napolitana a la 06.15h embarcamos dirección Bruselas. El vuelo nos resulta muy incómodo pues hacía mucho frío en el avión, se nos pone a las 3 un cuerpo "mu malito". A las 09.30h llegamos a Bruselas y rumbo a la puerta de embarque hacia Sierra Leona. Ha cambiado el ambiente, por todo se nota que vamos para África. Salimos a las 11.00 del martes 01 Agosto. Al principio no terminamos de ubicarnos en el avión pues nos toca una fila de 3 en medio del avión en la parte del final, estamos estrechas y mal sobre todo para hacer un vuelo de tantas horas. Cuando ya despega el avión, Peli se va a la penúltima fila y yo a la última que se habían quedado libre, estamos mucho mejor sobre todo tenemos la ventanilla para nosotras. yo noté desde el principio que nos ubicamos allí que una azafata no paraba de mirarnos y dar vueltas a nuestro lado pero no nos decía nada en concreto hasta que nos damos cuenta que justo a nuestro lado en la fila del centro hay un chico negro esposado y escoltado por dos policías alemanes secretos a cada lado y otro de pie en la fila de atrás. Estaba además de esposado, con cinturón puesto por el tórax y el policía de atrás lo sujetaba por la cabeza al asiento de atrás. Había hecho algún intento de "algo" al despegar el avión pero había sido fallido. Ayy omááá pensamos ¿esto qué es?. Al rato grande viene la azafata y me dice que si me puedo quitar de ese asiento y sentarme delante con mi amiga porque hay un señor que se quiere sentar allí, que lleva 3 años sin mirar por una ventana, yo no entiendo nada (yo también quería mirar por la ventanilla) pero accedo y me siento delante con Peli. Se sienta este hombre detrás y no os podéis imaginar la de veces que nos dio las gracias hasta que pasado otro rato se nos acerca la azafata y nos trae dos benjamines diciéndonos que el caballero de atrás nos invita en señal de agradecimiento pues hacía varios años que estaba encarcelado y había salido en libertad y era la primera vez que podía mirar a través de una ventana, ayyy omááá pero en qué vuelo nos habíamos metido?. Eaaa pues nada pedazo de copazo de champán que nos metimos la peli y yo en pleno vuelo.
El chico preso era de Sierra Leona y venía de testificar en el Tribunal de la Haya por el tema de la guerra. Cuando llegamos a nuestro destino, nos habló en español, nos preguntó qué íbamos a hacer allí en Sierra Leona y nos agradeció de antemano nuestro trabajo.....
El vuelo fue muy bueno, salvando las "anécdotas" y la "compañía" que llevábamos, lo único es que Peli empezó a encontrarse chunga con la garganta y acabó con fiebre y vomitera.
A las 21.00h (19.00h local) llegamos a Lungi. Tras estar un ratazo las 3 esperando en la cola de pasaportes y visados, nos dicen que tenemos que pasar por el llamado "departamento de sanidad" que consistía en una mesa de madera medio rota en medio del pasillo con un señor que llevaba una mascarilla medio caída sobre la garganta, imagino que era la identificación de doctor jejjejjjj, y lo que te pide es la cartilla de vacunaciones sin lo cual no puedes entrar en el país, está claro.
Salimos por fin del aeropuerto supercansadas pero sin ningún problema y nos encontramos con Bruno que venía a recogernos. Tras las presentaciones y demás nos fuimos rumbo a coger el ferry para llegar a Freetown. Por el camino alucino con lo que voy viendo, además es verdad que sentía por dentro un montón de emociones distintas de pensar que ya estaba en Africa, increíble el colorido, la gente, las chozas, el camino.....y la primera en la frente de saber que aquello es África: cuando llegamos al ferry, que me creía yo que nos íbamos a montar del tirón....3 horas estuvimos sentados en el coche esperando que se pudiera embarcar, yo no sé qué se esperaba allí si que se llenara de pasajeros, que si se hiciera de noche, o que bajara la marea jjjjeeee la cosa es que estábamos desesperaos y molíos de la paliza del viaje. Una vez dentro me sorprendió un montón el ambiente del barco, música a todo volumen y todo el mundo cantando, bailando y....feliz...no me lo podía creer. el trayecto duró unos 45 minutos y si caótica fue la entrada, la salida...claustrofóbica, imposible sacar los coches de allí, todos estaban amontonados, un calor asfixiante, la gente gritando para hablar, oliendo a tó, yo qué sé. Al final salimos y llegamos a la misión de Freetown, conocimos a los misioneros de allí, cenamos y a la cama, la verdad es que estábamos reventás, qué alegría una camita y una ducha, qué placerrrr.
A las 08.00 de la mañana del día 2 Septiembre desayunamos todos juntos y ya nos despedimos de Peli y la Pepa y me marcho con Bruno camino de MADINA "mi poblao". Atravesar la ciudad me dejó atónita, qué caos, cuánta pobreza, cuánta gente. Paramos en la gasolinera de la salida de Freetown y nos dicen que hay que esperar, que el generador "tiene que coger fuerza" para alimentar a los surtidores...ya me voy concienciando lo que aquí quiere decir el verbo "esperar" y que además es muy utilizado en este país. Es todo indescriptible, imaginaros que para mí es la primera vez y cualquier cosa me deja pasmá.